Concepción es Doctora en Ciencias de la Educación y está interesada en "contribuir a la formación de los responsables de la Educación Primaria como guía de las jóvenes generaciones para fomentar el deseo de aprender, para la autonomía en el aprendizaje, para fomentar actitudes de cooperación y solidaridad".
¿Conoces de cerca las propuestas del partido al que has votado?
No he votado a ningún partido
¿Confías en que se vayan a cumplir?
La falta de confianza es, precisamente, lo que me lleva a no votar a ninguno.
¿Crees que debería existir información actualizada sobre el cumplimiento del programa a lo largo de la legislatura?
Evidentemente, sí. Y no sólo de las propuestas que ya son un hecho. Creo que no sería tan difícil dar a conocer el estado en que se encuentra el camino hacia el cumplimiento de tal promesa. Así hasta igual justificaban ciertos "retrasos".
¿Cómo piensas qué se podría hacer este seguimiento?
No es que yo esté muy puesta en el tema de la comunicación, pero me parece que hoy día hay herramientas tecnoinformativas suficientes como para dar a conocer lo que se quiera dar a conocer: blogs, wikis, redes sociales, comunidades... que uno puede gestionar personalmente sin la dependencia de los medios habituales.
¿Deberían las instituciones dar a conocer con mayor ahínco los instrumentos con los que contamos para hacernos oir?
Claro que deberían y además pueden hacerlo sin demasiada complicación, empezando por las instituciones educativas. Pero claro, no deben de poner mucho empeño en ello.
¿Piensas que son suficientes y efectivos?
Siempre podrían mejorarse en cantidad, calidad y eficacia, pero creo que la cuestión no está en la suficiencia y efectividad de los instrumentos, sino en fomentar la "costumbre" de hablar y, sobre todo, la de escuchar. ¿De qué vale hablar si el interlocutor no está dispuesto a escuchar, o a escuchar sólo lo que interesa? Hay que tener mucha paciencia y uno a veces se cansa de intentar hacerse oir y ser respondido. Porque ésa es otra: hay ocasiones en que uno se siente escuchado, pero las palabras caen en saco roto.
¿Cómo podría incentivarse la participación ciudadana?
Con educación.
El fomento de la participación y de la crítica deberían ser objetivos fundamentales de las instituciones educativas. Pero, como vemos, las metodologías dominantes potencian la escucha pasiva. Si no acostumbramos, o aún peor, si no permitimos, las conversaciones, la crítica, la negociación de significados de los ciudadanos desde pequeños, complicado lo tenemos para que lo hagan de grandes.
Otro incentivo para la participación sería dar oportunidades de pronunciarse, con garantía de escucha y respuesta.
¿Qué otros mecanismos piensas que podrían aumentar el interés de los ciudadanos en la participación?
Crear espacios y proyectos en los que las personas puedan implicarse de manera activa. Creo que eso no sería tan complicado en comunidades pequeñas, más locales y accesibles para el "ciudadano de a pie". Hay muchas personas interesadas en participar en proyectos sociales pero que no saben cómo hacerlo. Incluso en diseñar esos proyectos, pero no cuentan con la ayuda suficiente.
¿Tienes una idea de cómo es el día a día de un diputado?
Como no conozco de primera mano a ninguno, lo que sé de su día a día es lo que sale en los medios. La verdad es que tampoco tengo mucho interés en ello.
¿Crees que sería positivo conocer las agendas de los políticos?
Creo que sí, aunque a mi no me interese mucho. Conocer su agenda de trabajo permitiría ver si se ganan "el sueldo".
¿Podrían ser los blogs u otras herramientas de publicación personal un buen instrumento de comunicación entre los políticos y los ciudadanos?
Desde luego que sí, pero usados con tal propósito, porque desde un blog también nos pueden echar discursos y sermones cual oradores sagrados en momentos puntuales únicamente (ej.: un blog durante la campaña electoral). Que no pase el caso de un candidato a rector de la Universidad de León que creó un blog con la opción de comentarios cerrada :-(
Más información sobre Concepción F. Abraira en su página personal.
No me explica como una persona con su formación deja de votar.
Decidir a quien nos lo ponen realmente difícil pero en esto, como en la vida, hay que tomar decisiones. Si no está claro (...) podemos recurrir al "voto útil". Si no lo hacemos le regalmos el voto a lo mejor a quien menos desearíamos.